Oct
18

Trabajamos por el transporte

Euskadi Nación en Europa. Bilbao capital del Mundo. Del Universo. Tenemos aeropuerto, puerto y la Supersur, que nos ayudan a viajar a nuestros barrios más próximos desde tierra, mar y aire. Hoy toca hablar del mar, de todo lo que hemos hecho como Partido Nacionalista Vasco para que nuestro transporte marítimo sea próspero, sostenible y autosuficiente.

Esta historia comienza como otras muchas: en 1992, ante la evidencia de que Euskadi no podía vivir sin un ferry entre su capital y Reino Unido, la Diputación de Bizkaia y el Gobierno Vasco acordaron subvencionar la puesta en marcha del transporte por mar para unir el Puerto de Bilbao con Portsmouth: el Pride of Bilbao, de la naviera P&O. La Unión Europea, por lo que sea, no vio la necesidad que todas las vascas y vascos creíamos obvia. La Diputación de Bizkaia, en cambio, por el bien de todos nosotros, persistió en solitario con las ayudas de Estado. Y la UE, reaccionaria Nobel de la Paz, volvió a declararlas ilegales.

Las ayudas consistían en compras de bonos a la naviera P&O. En total, se adquirieron 46.500, por 5,9 millones de euros. La Diputación de Bizkaia canjeó parte de esos bonos (10.735) por lo que, al no poder devolverlos, tuvo que pagar a la naviera la cuantía correspondiente a los pasajes: 3,2 millones de euros. Poco dinero para el enorme servicio a los vascos que esos bonos dieron.

La siguiente parte de la historia es un relato de magia e ilusionismo. Se abre el telón: 35.707 bonos sin canjear. Se cierra el telón. Redobles. Se vuelve a abrir el telón, y… ¡tachán! Nada por aquí, nada por allá. Uoooou. Aplausos. Al no poder devolver los pasajes, la Diputación de Bizkaia tuvo que entregar 9,7 millones de euros. Nada se ha sabido de cómo los bonos desaparecieron. Bienvenidos a la Nave del Misterio.